SUBLIMACIÓN

SUBLIMACIÓN

La superficie de impresión suele ser un papel especial o un objeto de poliéster, como por ejemplo una tarjeta de plástico o una tela, y su nombre, sublimación,  se debe a que durante el proceso de calentamiento de la tinta se produce la transición de ésta desde el estado sólido al gaseoso sin pasar por el estado líquido. De ahí el nombre de impresora de sublimación. Este método también se conoce como impresión de difusión de tinta o impresión de transferencia térmica de tinta, pero estos últimos son menos conocidos.

El proceso de impresión consiste básicamente en convertir directamente a gas la tinta especial de la cinta, al tiempo que por el efecto del mismo calor se abren los poros del poliéster y se inyecta el gas obtenido en su interior a una alta temperatura. Cuando se enfría y se cierra el poro, es cuando la tinta se fija al material.  Este proceso hace que la impresión por sublimación sea muy resistente a los rayos ultra violeta, e incluso al agua, haciéndolo muy duradero. En el resultado final la superficie al tacto es tan suave que es prácticamente imperceptible.

La calidad de impresión es impecable, ya que en una impresión tradicional (láser o inyección) se aplica la misma cantidad de tóner o tinta para cada punto del área de impresión. En la impresión por sublimación, se aplica una cantidad diferente de tinta a cada punto para conseguir mayor o menor brillo. En una impresión por inyección, se separa, por ejemplo, un punto negro de otro amarillo, en una impresión por sublimación no hay separación, y se puede aplicar ambos colores en el mismo punto, dotándole de un realismo mágico. Por otro lado, en las impresoras tradicionales, para conseguir diferentes dimensiones del color, si por ejemplo queremos  conseguir un tono gris en una superficie de 1000 puntos, la técnica es imprimir 500 puntos en negro y el resto se dejan en blanco, provocando una trama indeseada. En las impresoras por sublimación, se imprimen los 1000 puntos directamente en gris al combinar los colores en cada punto, consiguiendo una imagen uniforme, nítida y realista.